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Bienvenido a la presencia de la Unión de Columbia de los Adventistas del Séptimo Día en el internet. Desde nuestra sede en Columbia, Md., trabajamos para avanzar y ejecutar la misión de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en el centro de los Estados Unidos--preparar a un pueblo para el pronto regreso de Cristo.
 
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Los siete puntos del ministerio juvenil de Carl


 1. Deles amor firme. Dios nos ama y nos dice ven como eres (tatuajes, música rock, pirsin, abundante maquillaje y todo eso), pero nunca nos dice quédate así. Si usted desea ver cambios en la gente, usted tiene que animarlos a hacerlos del todo, a darle sus vidas a Dios para que Él los pueda cambiar.

2. Ayúdeles a moldear su carácter. Este es el punto para el que generalmente no tenemos paciencia, pero tenemos que lograr que acepten su responsabilidad. Por ejemplo, si dos muchachos se pelean, aprovecho eso como una oportunidad de mostrar los problemas (por ejemplo: el temperamento o el uso de lenguaje profano) que tienen que entregarle al Señor.

3. Entrénelos. Muchas veces los jóvenes no se involucran porque no les hemos enseñado cómo involucrarse. Deles la oportunidad de aprender y enséñeles a dirigir.

4. Déjelos que sirvan. Esta es la parte más difícil. Muchas veces le damos responsabilidades a los jóvenes, pero nunca la habilidad de tomar decisiones. Por ejemplo: En el campamento de verano en Mount Aeta en Hagerstown, Md., yo asigno responsabilidades a los jóvenes y la autoridad que estas conllevan.

5. Acoja la herencia de nuestra iglesia. Los jóvenes necesitan saber por qué existe la Iglesia Adventista, que tenemos un propósito y que Dios desea que sigamos ese propósito. Elena de White instruyó que si no le enseñamos a la gente el pasado, frecuentemente repetiremos los errores del pasado.

6. Ayúdeles a escoger entretenimientos positivos. Como escribiera Elena de White, no todo el entretenimiento es malo. Tenemos que ayudarle a los muchachos y muchachas a discernir lo que es bueno para sus vidas y aquello que bajará sus estándares.

7. Enseñe a los líderes cómo trabajar con los jóvenes, siendo que no todos saben cómo. En todas las juntas de iglesia que he dirigido, nunca se ha nombrado a alguien para algún puesto hasta que todas las posiciones de niños y jóvenes se ocupen ocupado y esas personas estén capacitadas. No le podemos dar a nuestros muchachos y muchachas lo que sobra.

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