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Historia de V. Michelle Bernard

En la reunión de fin de año del Comité Ejecutivo de la Unión de Columbia el mes pasado, los miembros afirmaron la necesidad de centrarse en la misión, discutieron la votación anual del Concilio de la Conferencia General (CG) 2018 para implementar un nuevo sistema de conformidad sobre las entidades eclesiásticas de todo el mundo y votaron emitir una declaración en respuesta.

Pebbles on Findhorn Beach photo Andrew Urquhart from Flickr

Editorial by Daniel Cabezas

Me gustan las reuniones, los entrenamientos y los seminarios, donde hermanos y hermanas se reúnen para entrenar y entrenarse en el nombre de Dios. Estas actividades sirven para recargar mis baterías espirituales, hacer nuevos amigos y, lo mejor de todo, ver viejos amigos que no había visto en años. En este tipo de eventos, nota la inmensa variedad de culturas y nacionalidades que conforman nuestra
Iglesia Adventista del Séptimo Día, la conferencia de Nueva Jersey es un bello ejemplo.

Mientras escribo, me viene a la mente 1 Pedro 1:1. Pedro refería a hombres y mujeres que tuvieron que distanciarse de su patria, muy similar a algunos de nosotros que nos mudamos a este país en busca de un mejor lugar para vivir.

Declaración sobre la tragedia en Pittsburgh

"Que sea tu gran amor mi consuelo …" (Salmo 119: 76, NVI).

Nuestra familia de la Unión de Columbia se aflige con las familias de los muertos y heridos en el tiroteo sin sentido y trágico en la Sinagoga Tree of Life en Pittsburgh. Estos compañeros observadores del sábado estaban ejerciendo su derecho de reunirse y adorar a Dios con libertad de conciencia.

Denunciamos el odio y el mal detrás de este ataque, y unimos nuestras voces con aquellos que están pidiendo que se ponga fin a la violencia que ha separado a las familias de estos fieles adoradores y a muchas otras familias.

Cuando uno sufre, todos sufrimos.

Sabemos que muchos en nuestra unión se sienten decepcionados con el voto que se tomó en el Concilio Anual para implementar un nuevo sistema de conformidad para las entidades de la iglesia en todo el mundo. Nosotros también. Y si bien somos una parte fiel y leal de la Iglesia de Dios, nos cuesta ver su mano en esta decisión. Nuestra preocupación continúa por la creciente centralización de autoridad en la Conferencia General y la extraterritorialidad administrativa resultante.

Muchos se preguntan qué pasará ahora. En dos semanas, la junta directiva de la División Norteamericana discutirá y decidirá cómo abordar esta situación desafortunada. A su vez, la junta directiva de la Unión de Columbia se reunirá a mediados de noviembre para evaluar cómo abordaremos esta nueva realidad.